Septiembre 11 del 2014
EXPOSER
2014 (III)
Vaya hoy precisamente
se cumplen trece años del atentado terrorista a las torres en USA, pero tengo
un tema pendiente y en él seguiré.
El domingo, con la
experiencia adquirida el día anterior, llegamos tempranito, buscamos un lugar
apropiado, cercano a la salida del sótano y de una vez pagamos este servicio
por el día. Rápidamente hicimos cola, esta es inevitable para entrar al salón
de conferencias.
Es divertido ver como
entra una persona y de una vez marca toda la fila de asientos como ocupados… es
decir alguien madruga para reservar así los amigos pueden llegar más tarde. Ya
sabíamos la ubicación que queríamos, así que directamente nos fuimos a un
pasillo central y mientras una jovencita contaba los asientos que estaba
reservando, tomamos los que daban exactamente a la orilla del pasillo, cuando
la joven empezó a repartir revistas, bolsas y papeles sobre las sillas, nos
miró con sorpresa y hubo de mover su conteo dos sillas más hacia el centro.
Listo, estábamos preparadas para empezar la nueva jornada. Ya cuando se estaba
a punto de iniciar la primer conferencia, apareció una señora con una sillita
de esas redonditas, abatibles que se llevan para pequeños descansos. Sus amigas
le habían reservado el primer asiento a la orilla de la fila, justo detrás nuestro,
según escuché para que estuviera más cómoda porque traía un enorme bolso el
cual colocaría en el improvisado sillín. Por supuesto que como se pueden imaginar
este no fue de su gusto, así que tomó su asientito y pasando a nuestra fila se
dirigió a la joven que había reservado toda la fila al llegar y le preguntó si
podía acomodarse allí, la respuesta, obvia, era que todos estaban ocupados, y
con una vocecita de yo no fui, dijo la señora: “Será que podemos pasar a una de estas personas al puesto de atrás,
solo sería cambiar.” Se le repitió que no que todos eran parejas y que ella
había llegado temprano para reservar las sillas a cada pareja. Con disgusto la
dama se fue a su asiento y empezó a manifestar con palabras la falta de respeto
al reservar sillas sin estar sus ocupantes allí. Se sentó y colocó su pesado bolso
en la sillita y de pronto se apareció detrás de mi compañera que ocupaba el
primer puesto de la fila y le dijo con la misma voz melosa que dirigió a la
otra dama: “¿Será que puedo pedirle un
favor así de chiquitititito? ¿Puede adelantar su asiento para no quedar yo tan
estrecha?” nos movimos un poco hacia adelante ya que habíamos escogido
precisamente esos puestos por el espacio del pasillo, y aparentemente la dama
se calmó.
Solange Gerona,
uruguaya, la describen como una mujer de ciencia y fé, ejerce además como jefa
del Departamento de Hepatología del Hospital Militar de Montevideo.
Entendí que tuvo una
vida feliz desde su niñez, posteriormente aunque se inició con la medicina y
varias especializaciones aún sentía la necesidad de más conocimientos, por ello
estudió la técnica del diksha, explicó que es una energía inteligente y divina
mediante la cual se inicia un proceso de sanación y transformación interna. Hay
un cambio neurobiológico en el cerebro con lo cual se logra el despertar de los
centros energéticos del cuerpo o llamados chakras.
Con ellos se obtiene
esa paz interior que muchos buscamos y así podemos experimentar el vivir, la
vida de forma nueva.
Nos permitió mediante
un corto taller, experimentar la forma de meditar. Sé que explicó varias cosas
y dio instrucciones específicas de lo que en nuestra mente debíamos intentar,
pero yo tengo un terrible defecto y no lo voy a ocultar aquí. La meditación me
transporta, no oigo, no veo, no entiendo, simplemente me elevo, no físicamente,
olvido donde estoy y todo lo que hay a mi alrededor, así que por favor, quienes
fueron a la conferencia remítanse a sus apuntes y los que no, por favor mediten
antes de juzgarme.
Y se llegó el siguiente
anuncio, la presentación de Gueshe Tenzin Tamding, para referirse a la
administración de las emociones. Ante todo me sorprendió que no tuviéramos el
famoso aparatico traductor y que tampoco tuviese un asistente para ayudarlo con
el tema. Sin embargo, imaginé que su español sería lo suficientemente bueno
para atreverse con una conferencia con la que nos iba a ilustrar.
Con un quebrado español
entendí que todos sin excepción buscamos en este mundo la felicidad, pero no
debemos apegarnos tanto a lo material por ser esto materia efímera y para
explicarlo puso como ejemplo la adquisición de una casa, la arreglamos, estamos
felices en ella, pero después de un tiempo vemos otra y queremos vender la que
tanto placer nos dio para conseguir la otra, lo mismo nos sucede con un
vehículo, nuevo, felices con él, ¿qué pasa después?, un rayón, otro modelo sale
y a cambiarlo también, con prendas de moda y de marca, salimos, llegamos a un
restaurante comemos y nos manchamos estas prendas, corremos al baño y tratamos
de limpiarla y la felicidad se torna en molestia. Todo esto lo decía riendo de
una forma contagiosa, que hizo que toda la sala lo acompañara. Continuó con las
emociones negativas que debemos evitar, sobre todo el enfado y para este
considera que hay un antídoto la
paciencia. Explica que la mente controla el cuerpo. El ciclo de la vida lo
señaló como nacer, envejecer, enfermar, morir, por ello nos puso como ejemplo
los animales, ellos comen, duermen, no molestan, no hacen guerras. En la
búsqueda de la paz interior se han dedicado miles de años por eso recomienda la
cesación del negativismo para obtener la cesación del sufrimiento. Logrando el
control de la mente (positiva, negativa y neutral) a través de ejercicios de
meditación gobernaremos la mente y el cuerpo.
Terminada la
intervención del Lama, salimos a obtener un refrigerio, realizar una actividad
experiencial y posteriormente el almuerzo, pero curiosamente mientras
disfrutaba de un sándwich con salsa de ajo, vi que la mayoría de las personas
salían en desbandada a los sitios de comida… se me trastocó la información…
mientras mi cerebro me decía esto es un tente en pie para seguir con un
ejercicio y posteriormente el almuerzo, el panorama era totalmente distinto. A pesar
de haber ingerido el refrigerio buscamos entonces la actividad experiencial la
cual se llevó a cabo en uno de los patios exteriores, la observé desde la fila
para el almuerzo… o sea que no participé en ella.
Los dejo descansar por
hoy y queda pendiente el último comentario sobre Exposer 2014.
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