jueves, 4 de septiembre de 2014

Conociéndonos a través del chat


Septiembre 4 del 2014
 
Conociéndonos a través del chat

He estado saltando de un chat a otro, tan sólo para leer lo que mucha gente piensa y ver si sus ideas son homogéneas o no y francamente lo que ví o leí me impresionó.

La personalidad de cada persona que escribe, su cultura, su sentido del humor, sus sentimientos salen a relucir permitiendo ver además de cosas muy interesantes, su lado oscuro.

En muchos casos en donde los actores de la meca del cine y personajes de renombre mundial son blanco de los paparazzi (expresión italiana para entrometido), y sin pudor alguno publican escenas intimas donde aquellos por un momento expresan sus sentimientos a su familia o compañero(a) o disfrutan ya de una playa o una piscina privada, en donde creen poder, por un momento, relajarse y disfrutar, el precio que pagan es bien alto, los someten a todo un escrutinio, la mayoría de las veces para exponerlos y criticarlos, otras tantas para que vean sus debilidades y defectos y la mayoría de los casos, según mi propio criterio, para hacerlos objeto de sus burlas.

Esto también sucede cuando se llegan los eventos de premiación, su paso por la carpeta roja, los Emmy’s, o cualquier tipo de suceso en donde estas figuras que tantas emociones nos provocaron con sus interpretaciones son víctimas de mal intencionados comentarios, sacan a relucir sus cambios de pareja, los hijos que tienen, si son adoptados o no, en fin y esto por decir lo menos, ya que mirando un programa de televisión dirigido por Joan Rivers, (quien precisamente acaban de despertarla de un coma inducido tras una intervención quirúrgica de las cuerdas vocales, y dicen los medios sigue en estado crítico, ya a esta hora se sabe que esta presentadora falleció), donde toman cada fotografía de diferentes actores y les hacen una crítica bastante dura, lo más curioso es que aunque al final digan que se ve genial en su atuendo, antes de esto miran minuciosamente al personaje de pies a cabeza haciendo todo tipo de comentarios.

Pero, como siempre, me estoy alejando del punto que me trajo a este tema, los chats, gente de todos los niveles pero con conocimiento suficiente para manejar un computador, insultan a equis o ye personaje, o lo alaban según su criterio y al mismo tiempo otro chatista (no sé si sea correcto usar este término), responde al primero y le dice que se calle que de eso no sabe nada, entonces el primero le suelta un sartal de improperios, y de pronto llega una místico y les habla de Dios, siendo entonces atacado este por otro no místico para decirle que no involucre en el chat este tipo de mensajes y luego llega otro y dice que no le afecta lo que dicen y que le sigue gustando el personaje y su buen gusto y que cada cual puede hacer lo que quiera, y enseguida se forma una cadena de dires y diretes, pero que al final, por fortuna, dejan en paz al personaje que fue motivo de la polémica.

Rara vez veo que se pongan de acuerdo. Hace algún tiempo un famoso murió y ¿qué leí en los chats? Mientras unos decían el consabido Paz en su tumba, otros decían que tanta alharaca si era una persona igual a todos… y dicho esto, empezó el estira y encoje.

Pero lo que me llama más la atención es el por qué existe intolerancia en los chats, si no me gusta, me aparto y ya, y si me gusta, pues lo disfruto, pero en los miles de usuarios es muy difícil que haya consenso en cualquier cosa, incluso, el otro día alguien explicaba como desarmar un celular para cambiar un circuito y le cayeron encima unos cuantos que no pudieron hacerlo para recriminarlo por no ser más explícito… y hasta llamarlo por nombres bastante fuertes.

Años ha, en un curso de derecho, alguien me preguntó sobre un tema que es mi fuerte y que lo conozco al dedillo, le di mi opinión y seguí en lo mío, cuando de repente alguien totalmente ajena a la conversación se vino a protestar y a decir que eso no podía ser así, simplemente le dije que aunque era mi opinión la ley no podía ser aplicada a nuestro amaño, pero que si consideraba que tenía la razón lo intentara en la vida real, ya que lo que hacíamos en el curso era puramente hipotético, y vaya si se enfureció el personaje, yo, enemiga como soy de polemizar simplemente sonreí y me concentré en mi trabajo ya que para pelear se necesitan dos y ella estaba sola, pero la dama siguió y siguió hasta terminar refunfuñando en su asiento cuando el coordinador le hizo un cuadro y le explicó con muy buenos términos el por qué su teoría no podría triunfar en un estrado judicial.

Y así sucede constantemente, incluso, piense cuando está haciendo cola en una oficina bancaria, para ser atendida, al otro lado está el sitio para la tercera edad, los cajeros alternan su atención al público dando preferencia a las brillantes canas que sobresalen en la fila, a los bastones, sillas de ruedas y hasta a quienes llevan un coche con un bebé, y empieza Cristo a padecer, se escuchan comentarios como este: “si hubiera sabido me traigo un bastón”, “y ese se trajo a la mamá…”, “seguro que en la casa ni mira al chino…” en fin, protesta va y protesta viene, pero allí está el cartel con fila preferencial para los abuelos y discapacitados, sin poder hacer nada por cambiarlo, pero como seres humanos que somos, no podemos quedarnos en silencio.

Hay frases que a mí personalmente me ofenden pero he aprendido a aguantar, a pesar de sentirlo como falta de respeto, en fin, les diré una: “Hazme una foto que esa cámara es a prueba de bobos”, con esta es suficiente para saber el sentido del humor de la persona, reírse a costa de los demás, así como esta hay muchísimas frases que pretenden ser graciosas, pero que provocan una reacción adversa, y si muchas personas optan por sonreír y aparentar que les causó gracia, muchas veces he visto como al girar la cabeza alejándose de su interlocutor(a) el gesto es de desagrado.

Y como todos somos diferentes, solo nos resta aceptarnos como somos y seguir adelante.

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