Por
qué siempre llegamos tarde
Esta es una pregunta que nunca me canso de hacerme.
¿Qué hace que la gente no llegue a tiempo a sus citas?
He vivido en tres
países diferentes, incluido Colombia y todavía no he podido entender la
idiosincrasia en este sentido, pero debo advertir que en mi casa y por parte de
mis padres aprendí la responsabilidad de cumplir con mis citas oportunamente y
dar siempre la cara para explicar lo acontecido y el por qué no puedo cumplir
una entrevista.
En Inglaterra disfruté
enormemente la seriedad de su gente, horarios exactos hasta la hora de tomar el
té fue preciso y cumplido, nadie deja plantado a nadie, sólo un accidente podía
cambiar algo tan serio como un compromiso para encontrarse con otra persona o
para disfrutar de una comida o para viajar, ningún conocido mío llegó a perder
el tren, el bus, el avión o incluso el metro.
En contraste cuando
llegué a España, todo fue totalmente al revés, las personas llegaban hasta con
horas de retraso, las invitaciones a comer demoraban tanto que a veces yo
optaba por marcharme sin haber probado bocado, pues mis compromisos si tenían
horario y para completar nunca había una excusa, simplemente llegaban tarde y
ya.
Aquí en Colombia se
llega tarde y siempre hay una excusa, el tráfico, los niños, mi suegra, el
carro, la lluvia, el pinchazo, me devolví por los papeles, salí y tenía pico y
placa, aunque sea medio día no dejan de mencionar el famoso pico y placa.
Si somos invitados a un
almuerzo a las doce del día, ¿por qué llegamos a las dos de la tarde? No sería
más fácil decir ¿que no se puede ir o que a esa hora es imposible?
Citas médicas, las he
solicitado y llego con los quince minutos protocolarios de antelación, sin
embargo pasa hasta más de una hora y sigo esperando. Se exige un cumplimiento
por parte del paciente pero no lo hay por parte de la Institución. Es cierto
que es imposible decir cuánto tardará una consulta, algunas podrán tomar más o
menos tiempo, pero debería existir un sistema más organizado. Si esta cita
tarda demasiado, a la hora de la siguiente cita deberían pasar al paciente en
espera con otro médico que muy seguramente tendrá el suficiente conocimiento
para atenderle. Porque he visto mientras estoy en espera en un consultorio, el
siguiente está vacío e incluso el médico está conversando en el corredor.
También es cierto que
cuando hacemos la cita pedimos ser atendidos por determinado galeno que aparece
en la lista, o porque nos atendió anteriormente y nos gustaría que ese mismo
médico siguiera nuestra historia, si es así habrá que armarse de paciencia y
esperar.
Hace algún tiempo tuve
un problema de salud y fui remitida a urgencias, al llegar me hicieron un
registro de los datos y me sentaron a esperar, empezaron a pasar gente poco a
poco y de pronto sentí que me sentía muy mal, le dije a mi acompañante que por
favor hablara porque cada vez estaba peor, como pudo me llevó hasta el lugar
donde pudimos ver un pequeño cubículo, con tres personas vestidas con prendas
blancas, aparentemente médicos y tal vez enfermeras, sentadas charlando y
riendo. Se sorprendieron al ver mi estado y allí si actuaron para atenderme y
si estoy escribiendo este blog es porque lo hicieron bien.
Ese servicio de urgencias
va filtrando los pacientes según el grado de gravedad, y quienes allí trabajan
no piensan que el hecho de que algunos pacientes lleguen por su propio pie no
significa que estén bien y supuestamente al llegar allí no hay que esperar
mucho y que va a ser atendido prontamente, que no hay horario, simplemente hay
que atender a los pacientes con la mayor agilidad posible para evitar un
descuido, de lo contrario se optaría por la cita normal con la consabida espera
de turno.
Nuevamente caigo alejándome
del tema principal y que me hizo sentar a escribir sobre ello.
En las citas que menos
se cumple con el horario, según mi personal experiencia lo es en los
consultorios médicos de la EPS y en las reuniones particulares, es muy raro
encontrar personas que lleguen a la hora que dijeron estarían. Hay personas que
es mejor decirles que la cita es una hora antes para poder llegar a tiempo, ya
que de todas formas tardará sesenta minutos en estar allí. He esperado en
consultorios, después de llegar a tiempo, y de pronto aparece la persona que
siempre llega tarde y olímpicamente la atienden porque su cita era anterior a
la mía…
Han implementado un
sistema en algunas entidades bancarias que me tiene encantada, hay una especie
de “cajero” en la entrada con opciones: para adulto mayor, discapacitado y
otros. Notaran que me aprendí las dos primeras y las restantes no, obvio la
primera es la que yo uso y por ende ignoro las otras. Selecciona el que se
ajusta a usted y luego nuevamente elige el servicio que requiere, la máquina
arroja un papelito con el número de la cita y usted va a sentarse cómodamente a
esperar que una pantalla le asigne el asesor o cajero correspondiente. Estos
lugares nunca se ven atiborrados por gente, así no hay que pedir cita y es la
mejor forma de evitar que algunos conciudadanos lleguen tarde.
El problema es ¿cómo
lograr esto mismo en una cita particular? La única que me ha dado resultado es
adelantar la hora, decir que es a las dos cuando en realidad es a las tres o
tres y media. No sé qué otra idea sugerir, pero lo ideal sería educar a
nuestros hijos y nietos en la cultura del cumplimiento, de la seriedad y
responsabilidad con los compromisos es decir volvernos INGLESES.
No hay comentarios.:
Publicar un comentario