domingo, 13 de abril de 2014

Por qué siempre llegamos tarde

abril 13 de 2014


Por qué siempre llegamos tarde

Esta es una pregunta que nunca me canso de hacerme. ¿Qué hace que la gente no llegue a tiempo a sus citas?

He vivido en tres países diferentes, incluido Colombia y todavía no he podido entender la idiosincrasia en este sentido, pero debo advertir que en mi casa y por parte de mis padres aprendí la responsabilidad de cumplir con mis citas oportunamente y dar siempre la cara para explicar lo acontecido y el por qué no puedo cumplir una entrevista.

En Inglaterra disfruté enormemente la seriedad de su gente, horarios exactos hasta la hora de tomar el té fue preciso y cumplido, nadie deja plantado a nadie, sólo un accidente podía cambiar algo tan serio como un compromiso para encontrarse con otra persona o para disfrutar de una comida o para viajar, ningún conocido mío llegó a perder el tren, el bus, el avión o incluso el metro.

En contraste cuando llegué a España, todo fue totalmente al revés, las personas llegaban hasta con horas de retraso, las invitaciones a comer demoraban tanto que a veces yo optaba por marcharme sin haber probado bocado, pues mis compromisos si tenían horario y para completar nunca había una excusa, simplemente llegaban tarde y ya.

Aquí en Colombia se llega tarde y siempre hay una excusa, el tráfico, los niños, mi suegra, el carro, la lluvia, el pinchazo, me devolví por los papeles, salí y tenía pico y placa, aunque sea medio día no dejan de mencionar el famoso pico y placa.

Si somos invitados a un almuerzo a las doce del día, ¿por qué llegamos a las dos de la tarde? No sería más fácil decir ¿que no se puede ir o que a esa hora es imposible?

Citas médicas, las he solicitado y llego con los quince minutos protocolarios de antelación, sin embargo pasa hasta más de una hora y sigo esperando. Se exige un cumplimiento por parte del paciente pero no lo hay por parte de la Institución. Es cierto que es imposible decir cuánto tardará una consulta, algunas podrán tomar más o menos tiempo, pero debería existir un sistema más organizado. Si esta cita tarda demasiado, a la hora de la siguiente cita deberían pasar al paciente en espera con otro médico que muy seguramente tendrá el suficiente conocimiento para atenderle. Porque he visto mientras estoy en espera en un consultorio, el siguiente está vacío e incluso el médico está conversando en el corredor.

También es cierto que cuando hacemos la cita pedimos ser atendidos por determinado galeno que aparece en la lista, o porque nos atendió anteriormente y nos gustaría que ese mismo médico siguiera nuestra historia, si es así habrá que armarse de paciencia y esperar.

Hace algún tiempo tuve un problema de salud y fui remitida a urgencias, al llegar me hicieron un registro de los datos y me sentaron a esperar, empezaron a pasar gente poco a poco y de pronto sentí que me sentía muy mal, le dije a mi acompañante que por favor hablara porque cada vez estaba peor, como pudo me llevó hasta el lugar donde pudimos ver un pequeño cubículo, con tres personas vestidas con prendas blancas, aparentemente médicos y tal vez enfermeras, sentadas charlando y riendo. Se sorprendieron al ver mi estado y allí si actuaron para atenderme y si estoy escribiendo este blog es porque lo hicieron bien.

Ese servicio de urgencias va filtrando los pacientes según el grado de gravedad, y quienes allí trabajan no piensan que el hecho de que algunos pacientes lleguen por su propio pie no significa que estén bien y supuestamente al llegar allí no hay que esperar mucho y que va a ser atendido prontamente, que no hay horario, simplemente hay que atender a los pacientes con la mayor agilidad posible para evitar un descuido, de lo contrario se optaría por la cita normal con la consabida espera de turno.

Nuevamente caigo alejándome del tema principal y que me hizo sentar a escribir sobre ello.

En las citas que menos se cumple con el horario, según mi personal experiencia lo es en los consultorios médicos de la EPS y en las reuniones particulares, es muy raro encontrar personas que lleguen a la hora que dijeron estarían. Hay personas que es mejor decirles que la cita es una hora antes para poder llegar a tiempo, ya que de todas formas tardará sesenta minutos en estar allí. He esperado en consultorios, después de llegar a tiempo, y de pronto aparece la persona que siempre llega tarde y olímpicamente la atienden porque su cita era anterior a la mía…

Han implementado un sistema en algunas entidades bancarias que me tiene encantada, hay una especie de “cajero” en la entrada con opciones: para adulto mayor, discapacitado y otros. Notaran que me aprendí las dos primeras y las restantes no, obvio la primera es la que yo uso y por ende ignoro las otras. Selecciona el que se ajusta a usted y luego nuevamente elige el servicio que requiere, la máquina arroja un papelito con el número de la cita y usted va a sentarse cómodamente a esperar que una pantalla le asigne el asesor o cajero correspondiente. Estos lugares nunca se ven atiborrados por gente, así no hay que pedir cita y es la mejor forma de evitar que algunos conciudadanos lleguen tarde.

El problema es ¿cómo lograr esto mismo en una cita particular? La única que me ha dado resultado es adelantar la hora, decir que es a las dos cuando en realidad es a las tres o tres y media. No sé qué otra idea sugerir, pero lo ideal sería educar a nuestros hijos y nietos en la cultura del cumplimiento, de la seriedad y responsabilidad con los compromisos es decir volvernos INGLESES.

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