miércoles, 2 de septiembre de 2015

Racionamiento



Septiembre 2 del 2015

Racionamiento

Escuché en las noticias que a raíz del fenómeno del niño, tendremos escasez de agua lluvia hasta el mes de marzo del año 2016. Situación que ha dado paso al racionamiento del vital líquido en los hogares colombianos.

En esta ciudad, Cali, empezó un horario de racionamiento un poco despiadado y desordenado. Una mañana al levantarme escuché el anuncio de un posible control del servicio de agua, lo cual me puso sobre alerta para conocer cómo sería programado el horario y programar el uso de la misma en mi casa, sin embargo ese mismo día al abrir la llave del agua sólo escuché el ruido como un gorgorito que salía del grifo. Había empezado el racionamiento, sin previo aviso y durante el día completo. En la noche se recuperó el servicio recibiendo un líquido totalmente blanco, arenoso, como si el agua recibiera una descarga de cal, por supuesto no apta para beber.

Últimamente, no hay servicio de agua en la noche y en la tarde es bastante deficiente.

Las recomendaciones para evitar el desperdicio de agua incluyen: no lavar vehículos, no regar plantas, no regar patios con prado, ducharse en tres minutos, cerrar la llave mientras usamos jabón, rehusar el agua sucia utilizándola para vaciar los inodoros, y muchos consejos más que ayudan para evitar el despilfarro del preciado líquido.

Sin embargo, a dos casas de la mía en esta cuadra, hay un problema del acueducto por el cual se ha llamado a las empresas encargadas de atender estas emergencias, desde hace más de un año, sin ser atendido, prometiendo, eso sí, que en un par de días será reparado. Se trata del lugar donde cierran la llave para privarnos del agua en esta zona, pero dicho agujero está lleno de agua, se ve a simple vista. La tapa cubría el mismo, como la mayoría de las tapas que tengan un tris de hierro, fue hurtada, y aunque un vecino acucioso colocó otra para prevenir cualquier accidente, esa también fue robada. Últimamente la  propia vecina afectada con este agujero frente a su casa, ha colocado una roca, pero poco a durado, ya sea por algún conductor que sube el vehículo al andén y destroza la misma, o por transeúntes que por gusto la tiran lejos o la rompen para convertirla en pequeñas piedras que usan para tirarle a los árboles frutales de la cuadra y bajar los mangos, que francamente siguen muy verdes todavía. Y allí queda el agujero con agua en el que van a parar basuras, pepas de mango, piedras, bolsas plásticas etc. y canillas de algún descuidado peatón que tropezó con el agujero.

Cuando hicieron un trabajo frente a mi casa, por razón similar, ya que informé que había un derrame de agua en el acueducto, estos mismos ingenieros vieron el daño que comento, pero como todo, quedó en veremos, arreglaron lo que ocurría en mi casa (que por cierto, me cobraron con creces el haber avisado y dejaron el andén a medias, además de dañar los bolardos que existen al frente). Al reclamar por el cobro me enviaron comunicados del mantenimiento del medidor, y una serie de instrucciones sobre las obligaciones de los usuarios, todo ello para decirme que no atenderían mi solicitud y que simplemente me seguirían descontando su cobro en el recibo correspondiente. Incluso me enviaron una fotografía cuando aflojaron mi contador y lo metieron en un platón lleno de agua… el por qué, aún no lo entiendo, ya que ese mismo contador fue reinstalado y sigue funcionando como antes del daño.

Todos los años, desde los primeros meses, se escucha la advertencia del agua y la amenaza del racionamiento, y basta ese ultimátum para que las nubes se recojan y caigan los más severos aguaceros. Esperemos que ahora ocurra lo mismo y que las cuencas se vean bendecidas con las torrenciales lluvias, que llegue el cordonazo de San Francisco y se restablezca el agua en todo el territorio colombiano.

Además de este deseo, aspiro que alguno de estos aspirantes a cargos importantes se preocupe por realizar las diligencias pertinentes para prevenir la escasez de agua todos los años. 

Sé que un periodista una de estas madrugadas, mencionó algo que solucionaría este problema y que estaba siendo atendido por el encargado del medio ambiente o algo así, desafortunadamente la modorra mañanera no me permitió escuchar y atender claramente cuál era esa maravilla y sólo me quedé con la alegría de saber que SÍ hay una solución para prevenir la sequía en la ciudad.

Cuando desentrañe el misterio y me informe mejor, comentaré de qué se trata, mientras tanto, reciban un caluroso saludo.

No hay comentarios.:

Publicar un comentario