lunes, 12 de mayo de 2014


Mayo 12 del 2014


DIA DE LA MADRE

Al día siguiente de la celebración de esta fiesta, temerosa encendí la televisión para ver y escuchar el noticiero y evidentemente los titulares no se dejaron esperar confirmando mi preocupación: Fiesta trágica, Celebración terminó en riña, Más de 40 personas entre heridos y fallecidos tras celebración del día de la madre…

Son muchas celebraciones que tenemos durante el año y es así como el mismo empieza con el día de San Valentín, el día de la mujer, el día de la madre, el día del padre, el día de los niños, el día de las brujas, esto aparte de los lunes Emiliani, Semana de Pascua, Navidad, Año Nuevo etc. etc.

“…Fabio Arroyave, presidente del Concejo de Cali, manifestó que pese a que ayer en la tarde se hablaba de una reducción en los homicidios, la celebración del Día de la Madre sigue siendo la fecha donde más casos de muertes violentas se presentan en la ciudad.” (El País, Mayo 12/14)

También leí que cinco mil policías patrullaron las calles de Cali con ocasión de esta celebración.

Siempre las fiestas terminan con unas estadísticas impresionantes sobre sucesos violentos en Cali, todos traen aparejado un común denominador: el licor. El estado de alicoramiento alimenta el espíritu agresivo de las personas y con cualquier frase entendida o mal interpretada desencadena este impacto tan tremendo.

Yo recuerdo, la primera celebración que conocí en este sentido, tengo una maravillosa memoria que me permite revivir anécdotas que me llevan al pasado.

Llegada la tan famosa fecha y yo sin mucho conocimiento de lo que sucedía miraba a todo el mundo comprar regalos, veía en las calles del pueblito donde vivíamos, pasar personas con regalos envueltos en papelillos transparentes. Mi padre observó mi inquietud y tratando de complacer la inquietud de su hija menor que en aquel momento cumpliría cuatro años de edad, me entregó un pequeño paquete ya envuelto en papel regalo rojo y adornado con una tarjetica, imagino que a mi nombre, ya que mi capacidad de leer y escribir apenas se estaba desarrollando, llevándome frente a mi madre a quien entusiasmada le entregué el envoltorio cuyo contenido ignoraba. Mi corazón palpitaba emocionado. Mi madre me miró sonriente, me besó y abrió el regalo.

Yo estaba empinada tratando de ver de qué se trataba, cuando vi una canastilla roja de plástico para colocar el pan. En ese momento mi desilusión fue enorme, mi imaginación de niña pensó que se trataba de un hermoso collar, de una joya para mi madre, no puedo negar que salí disgustada y fue difícil consolarme a pesar de los esfuerzos de mi progenitora para hacerme entender que esa fiesta no era para regalar cosas costosas sino un homenaje simbólico por su esfuerzo.

A lo largo de todos estos años, ese recuerdo se quedó en mí, no me ha interesado mucho estas celebraciones pero he observado que los almacenes hacen su agosto con ello, todo un movimiento comercial para promocionar regalos y cada vez son más costosos, pero curiosamente y esto ya es una historia repetida, la mayoría son electrodomésticos, equipos para que la madre atienda sus menesteres hogareños, claro que esto facilita su trabajo, pero por qué no regalar estos objetos cuando ella los necesita, sin necesidad de que una propaganda les diga hacerlo, ese día que atiendan las necesidades de la madre, ese día será el día de la madre.

Pero ¿qué es lo que se observa este día aparte de los regalos que se promocionan en los almacenes? Mi personal reporte respecto a la clase menos favorecida, es que todos los familiares, hijos, nietos, biznietos, llegan a casa de la MADRE, donde ésta se ha levantado a preparar el almuerzo para todos, una vez se ha formado el revuelo, los varones empiezan a ingerir licor, escuchar música y a hacer comentarios que van calentando el ánimo. En estos momentos la MADRE quien ha tenido una montaña de platos y ollas sucios, termina de asearlos y escucha cómo poco a poco el ambiente se va tornando pesado y al cabo del día, una riña tuvo ocasión, probablemente un herido o dos, otro que termina en un bar escuchando “Pobre mi madre querida, cuántos disgustos le he dado….” Y venga otro trago.

A otro nivel todo está programado, reservaciones en restaurante, regalos que han llegado al hogar con tremenda tarjeta y moño incorporado y tras el almuerzo, cada cual desaparece.

Como consecuencia de estas fiestas sólo nos quedan los titulares de prensa y la expectativa de la siguiente celebración EL DIA DEL PADRE.

 

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