Febrero
15 del 2015
ACCIDENTES
En este mundo moderno
vivimos día a día expuestos a accidentes de distintas clases, aún sin salir de
casa muchas cosas pueden ocurrir, pero cuando veo los que suceden con tanta
frecuencia en la carrera 42 con 3ª de esta ciudad, por falta de precaución en
un cruce más o menos complicado ya que se trata de una vía principal con
carriles en dos direcciones y una calle que desemboca a ésta, igualmente con
doble sentido para los vehículos, no puedo menos que sobrecogerme. Las estadísticas
deben mostrar a las autoridades de tránsito que en este lugar ocurren más de
dos casos de problemas de circulación en este punto.
Me ha tocado presenciar
incontables casos en los cuales la mayoría involucra vehículo pequeño y
motocicleta, que habría sido posible evitar si tomáramos ciertas precauciones
antes de atrevernos a cruzar esta vía o si aminoramos la velocidad al llegar al
cruce, también sería bueno el buen uso de las direccionales, ya que muchos no
saben para qué fueron hechas. También un buen curso para los principiantes en
el manejo de motos, ya que la mayoría desconocen muchas de las reglas que hay
que seguir para que estos hechos no ocurran.
En el lugar que
menciono y si alguno recuerda, ya lo dije en anterior blog, esta vía es un
verdadero caos cuando se pretende cruzarla o realizar un giro hacia la
izquierda subiendo por la 42. Ayudaría mucho la instalación de un semáforo para
prevenir la aparición de un vehículo en el momento menos pensado.
El caso es que hace un
par de semanas, escuché un estruendo acompañado de un grito, cuando miré,
obviamente un vehículo, en este caso particular estaba detenido en el cruce a
la derecha bajando la 42 y una motocicleta, que aparentemente bajaba la misma
había golpeado al primero y a unos tres metros yacía una joven en el piso quien
se quejaba incesantemente. Fue increíble pero en los segundos que tardé en
asomarme a la ventana, se reunió un grupo de gente que no sé de dónde salió.
Mientras todos miraban
y llamaban por sus celulares en cuestión de minutos, unos quince minutos, se
escuchó el ruido de ambulancias, varias ambulancias llegaron, cuatro en total,
me sorprendió la eficiencia, la que llegó primero se hizo cargo.
Abandonaba mi sitio de
visión viendo que colocaban la paciente con una fijación de cabeza sobre la
camilla con ruedas, la levantaban y empujaban hacia la ambulancia, cuando
observo con verdadera angustia que la lesionada se deslizaba de la camilla
directo al piso, alcanzando a golpear su cabeza contra el pavimento, fue levantada
de inmediato y prontamente se marcharon del lugar.
Tras analizar el lugar
de los hechos, no pude evitar hacerlo, como dicen, eso son “gajes del oficio”, tanto tiempo trabajando con la justicia lo
convierten a uno en “investigador privado”,
deduzco que el vehículo particular hizo el giro hacia la derecha y la joven
viniendo detrás a cierta velocidad y muy cerca del primero no alcanzó a
evadirlo y golpeó el lateral izquierdo del automotor siendo lanzada por los
aires. A esto habría que sumar si el primero hizo señales de que iba a doblar o
si la decisión fue intempestiva, además que aparentemente quien conducía el
vehículo pequeño traía cierta velocidad y muy cerca del otro, que no le
permitió maniobrar. El caso de la lesionada quedó más o menos a metro y medio
de ella, o sea que no lo traía ajustado a la barbilla como debe ser y su cabeza
quedó expuesta al golpe en el pavimento.
Bueno, después de esto,
pienso que esta mujer no las traía todas consigo ese día, porque aunque recibió
ayuda pronta, cuatro ambulancias, cada una con dos paramédicos y precisamente
quienes la atienden no la aseguran a la camilla y se golpea nuevamente la
cabeza… pero mirando el lado positivo, fue atendida de inmediato… espero que al
final todo haya sido leve y esté totalmente recuperada.
Y hace poco, también,
en un recorrido por la autopista, sentí que estaba viendo un video de los
tantos que publican en youtube, unos
cuatro accidentes de vehículos pequeños con motociclistas pude presenciar, dos
de ellos causados por violación a las luces de tránsito y los restantes por
imprudencia de sus conductores.
Pero lo que más me
preocupa es la reacción de los protagonistas de estos hechos, uno de ellos un
conductor de taxi, tras la ocurrencia del hecho se bajó peinilla en mano hacia
el pobre hombre que acababa de caer de su motocicleta; en otro caso al
conductor del vehículo particular lo tenían rodeado un grupo de motociclistas
atemorizándolo en forma violenta y así sucesivamente.
Creo que necesitamos un
programa mediante el cual manejemos la ira, tal y como lo muestran en un
programa televisivo donde las personas expresan el por qué nos volvemos
incontrolables, ya que es frecuente que recibamos agresiones impensadas.
Me gusta contar
experiencias personales y en este caso no podía hacer la excepción. El año
pasado al salir de casa encontré un vehículo taxi estacionado a la salida del
garaje. Me acerqué y de buena manera pedí al conductor desplazar su vehículo un
poco dejando libre la entrada y de inmediato me gritó: “¿POR QUÉ? ¿ES QUE VA A
SALIR?, me eché hacia atrás pues realmente vociferaba y asentí con la cabeza.
Regresé sobre mis pasos y abrí la reja de la entrada y empecé a dar marcha
atrás en mi vehículo. El hombre no se movía, esperé pacientemente y de pronto
puso en marcha su taxi y empezó a moverse lentamente dejando parte del baúl del
carro obstruyendo el paso, maniobré hasta poder salir y cuando ya me encontraba
en la vía rumbo a mi destino, el amable taxista arrancó y se marchó…
Cómo dicen por ahí,
¿qué nos pasa? ¿Qué ocurre en el mundo que nos estamos convirtiendo en
violentos? A veces pienso que antes no me daba cuenta de la actitud de la humanidad
y es sólo ahora con el paso de los años, cuando he ganado un poco en paciencia
que observo más a mis semejantes y descubro que estamos careciendo de algo y
nos sentimos insatisfechos, por tanto nos descargamos en quien primero
encontramos.
No encuentro la
solución por más que pienso, somos demasiados en este mundo, de pronto ese es
el problema.


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